La Endometriosis

Se llama Endometrio la capa interna del útero, que tapiza toda su cavidad y tiene un papel principal en la reproducción, ya que sobre el anida el embrión recién concebido para implantarse desarrollar la placenta y permitir el desarrollo del feto. Este endometrio tiene un comportamiento cíclico regulado por del ciclo menstrual. Tras la menstruación el endometrio es delgado y fino. Durante los siguientes días se va engrosando, en respuesta a los estrógenos ováricos, en lo que se llama la fase proliferativa, hasta el día 14 del ciclo en que se produce la ovulación y aparece la progesterona, otra hormona ovárica que produce la maduración y favorecer la secreción de fluidos nutritivos del endometrio, que pasa llamarse secretor, que favorece la posible gestación si se ha producido en ese ciclo. Si no hay embarazo, pasados otros 14 días, la función ovárica decae y se produce la menstruación sobre el día 28, comenzando un nuevo ciclo. 

La endometriosis es la situación en la que el tejido endometrial se implanta fuera de la cavidad endometrial, en el peritoneo de la pelvis femenina, en los ovarios, tabique recto-vaginal, en la cavidad peritoneal, intestino y localizaciones a distancia. Este tejido endometrial sufre el mismo ciclo que el situado en el interior del útero pero al no tener salida con la menstruación, su sangrado queda en los lugares donde está implantado, produciendo na reacción inflamatoria, fibrosis y acúmulos de sangre que al envejecer adquiere una coloración y consistencia como el chocolate, formando los llamados “quistes de chocolate”. Todo ello produce el síntoma mas característico de la endometriosis, el “dolor pélvico crónico”, mas intenso durante la menstruación, “Dismenorrea” y con las relaciones sexuales, “Dispareunia”. Paralelamente la cantidad de regla aumenta añadiendo a los dos anteriores el tercer síntoma típico, la “Hipermenorrea”

El diagnóstico de endometriosis hay que sospecharlo en una mujer en edad reproductiva, que tenga ciclos, con un dolor pélvico crónico y que presente alguno o los tres síntomas característicos, dismenorrea, dispareunia e hipermenorrea. Habitualmente el diagnóstico se retrasa por la variabilidad de los síntomas. Se calcula que una proporción cercana al 30% de las mujeres puede tener endometriosis poco sintomática y solo en aquellas con dolor severo se llega a un diagnóstico. La exploración clínica tampoco revela datos evidentes en muchos casos. La mayoría de los diagnósticos se produce por exploraciones abdominales indicadas por otros procesos. De hecho, al realizar una laparoscopia por distinto motivos nos encontramos el proceso endometriósico. La ecografía puede ofrecer imágenes sospechosas de endometriosis ovárica y del tabique recto-vaginal. El diagnóstico definitivo es por laparoscopia, una prueba quirúrgica que permite ver la cavidad abdominal, mediante un instrumento quirúrgico llamado laparoscopio. 

El tratamiento es en primera instancia médico, con preparados de Gestágenos, pasando a los inhibidores de la síntesis de hormonas ovárica, como el Danatrol, para casos mas graves y los análogos de la GnRh por vía inyectable en casos severos. La mayoría de los casos responde muy bien al tratamiento con gestágenos o con anticonceptivos combinados. El objetivo del tratamiento es que la mujer esté libre de dolor. La endometriosis es una enfermedad benigna. En caso de que el tratamiento médico no es eficaz o cuando se descubren quistes de tamaño grande (más de 5 o 6 centímetros) se debe de plantear un tratamiento quirúrgico. Muchos e ellos se soluciona por vía laparoscópica y un pequeño porcentaje precisa una cirugía más agresiva. Tras la cirugía se debe de plantear tratamiento médico durante un periodo variable de tiempo.