El quiste de ovario

Uno de los problemas mas frecuentes del aparato genital en el quiste de ovario. Consiste en la parición en uno o en ambos ovarios de formaciones de contenido líquido de tamaño variable. La inmensa mayoría de esos quistes son de origen funcional, es decir, son consecuencia del funcionamiento NORMAL del ovario y no requieren tratamiento. Otro grupo de quistes de ovarios son los quistes benignos, que pueden alcanzar tamaños muy variables, pudiendo ser en ocasiones gigantes. Los mas frecuentes de ello son los quistes endometriósico, de los que hemos hablado algo en el capitulo anterior. Los segundos por frecuencia son los Serosos simples y los terceros los quistes “Dermoides” compuestos por todos los elementos que produce la piel como grasa, pelos, incluso dientes. Todos ellos benignos. Por último, están los quistes de ovario maligno, el cáncer de ovario. Suponen uno de los tipos de cáncer mas peligrosos, por que a menudo se diagnostican tarde en estadíos avanzados, si bien se cuenta con un tratamiento quirúrgico complicado y quimioterápico bastante eficaz. 

El medio diagnóstico mas eficaz y que ha revolucionado este tipo de enfermedad es la Ecografía. La utilización de la ecografía abdominal y vaginal combinadas permite el diagnóstico del quiste de ovario y su diagnóstico diferencial entre los tipos descritos anteriormente. La ecografía permite estudiar una serie de características del quiste, como el tamaño, la evolución, el grosor de la pared, la presencia de contenido intraquístico, el tipo de vascularización y las lesiones acompañantes de la zona. Actualmente podemos diferenciar con alta precisión el tipo de quiste que debe ser extirpado para su biopsia o cual no requiere la cirugía. En cualquier caso, un quiste con una ecografía no concluyente y no diagnosticado debe de ser extirpado para su análisis anatomopatológico. Asimismo, todo quiste persistente en el tiempo de características ecográficas benignas, mayor de 6 cm. debe de ser extirpado por el peligro de torsión por que puede producir un cuadro grave de abdomen agudo. 

El tratamiento de elección es el quirúrgico, mediante laparoscopia, que permite la extirpación de la mayoría de los quistes que se deben de extirpar. En los casos de quistes benignos la actuación quirúrgica será la mas conservadora posible, realizando una quistectomía extirpado solo el quiste si es posible, una ooforectomía, quitando el ovario, como alternativa a la anterior en algunos casos y en casos peores tendremos que extirpar el ovario completo con la trompa de Falopio, practicando na anexectomía. 

En los casos de cáncer de ovario, en estos momentos, la paciente entra en el quirófano con una sospecha alta de enfermedad cancerosa. Por ello se plantea una cirugía oncológica que incluye un diagnóstico intraoperatorio y una cirugía amplia citorreductora tratando de extirpar la mayor parte de tejido canceroso que permita la mejor acción de la quimioterapia. En muchos casos se plantea una nueva cirugía llamada de rescate tras el tratamiento quimioterápico para completar le extirpación de tejido canceroso.