Cuidados de la mama

La mama forma parte del aparato genital femenino, desde el punto de vista ginecológico. Por ello, debe de formar parte de los cuidados ginecológicos y ser objetivo de medidas de cuidado y prevención. 

Mantener la salud y el bienestar de la mama es una acción principal en la salud de la mujer. Una buena costumbre es que la propia mujer se auto explore las mamas una vez al mes tras pasar el periodo menstrual, si tiene la regla y con la misma periodicidad si no la tiene. En la mayoría de las consultas de una mujer por un tumor de mama, la propia mujer ya se ha notado algo inusual, que le hace consultar. Afortunadamente, en la mayoría de las ocasiones, el problema no es grave y tiene solución. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el cáncer de mama es el más frecuente que se presenta en la mujer. Se calcula que una de cada 10 mujeres presentará lesiones en mama con variables grados de malignidad. Esta alta incidencia del cáncer de mama ha hecho que se dediquen gran cantidad de recursos sanitarios para su prevención, diagnóstico y tratamiento. En el caso del cáncer de mama es básico un diagnostico precoz del caso. Desgraciadamente, no disponemos por ahora, de ningún sistema de prevención primaria, en forma de vacuna específica, como es el caso del cáncer de cuello uterino. Sin embrago, contamos con una prueba muy eficiente para realizar el diagnóstico precoz de lesiones en la mama, la Mamografía, complementada con la ecografía mamaria. Bien aplicada y con criterios adecuados, permite el diagnóstico de lesiones cancerosas en estadíos iniciales, incluso de diagnóstico de lesiones precancerosas. Esto permite la aplicación de tratamientos altamente eficaces y las mayores tasas de supervivencia en la actualidad de todos los cánceres. 

Existen programas de “cribado” poblacional en cáncer de mama, que ha permitido la reducción drástica de la mortalidad por esta causa en la población aplicada. En España, esta iniciativa de cribado la ha asumido las Comunidades Autónomas, desarrollando desde finales de los 90 del pasado siglo unos programas de prevención y cribado poblacional de alta calidad y de resultados magníficos. En el caso de Aragón, se ha establecido un cribado a todas las mujeres residentes en esta Comunidad de 50 a 65 años, con una mamografía cada dos años. Se han dispuesto centros específicos de diagnóstico en las grandes ciudades y para las localidades del medio rural unas Unidades Móviles dotadas de Mamógrafo que se desplaza de una a otra localidad y a las que las mujeres acuden citadas con un seguimiento muy alto. Es el llamado “Autobús” que todo el mundo conoce y que lleva mas de 25 años de pueblo en pueblo. Toda mujer por el hecho de residir en Aragón tiene derecho a ser incluida en el programa de cribado de mama, independientemente de su situación de aseguramiento, público o privado. Las mujeres que son diagnosticadas de lesión mamaria son derivadas a las Unidades de Mama ubicadas en los Hospitales para seguir el tratamiento adecuado. 

El único sistema de cribado que resulta eficiente es el descrito en el apartado anterior. Es decir, mamografía de los 50 a los 65 años, cada dos años. Este sistema ha demostrado una disminución significativa de la mortalidad por cáncer de mama. No obstante, existen otras formas de entender el problema del cáncer de mama y otras formas de abordar el cribado. ¿Mamografía desde los 40 años?, ¿mamografías hasta los 70 años?. ¿Mamografías anuales o cada dos años?. Para resolver esta cuestión, es preciso dejar claro que cada Mujer y su Ginecólogo o Ginecóloga, decidirán el inicio y la frecuencia de las exploraciones mamográficas, en función de la historia clínica de la mujer, sus antecedentes y las situaciones especiales, que solo ellos dos pueden conocer. Lo que si se aconseja siempre es: 

1- Autoexploración mamaria por parte de la mujer desde la adolescencia

2- Exploración mamaria en todas y cada una de las consultas ginecológicas que realice la mujer, sea cual sea el motivo. 

3- Mamografía y/o ecografía mamaria siempre que aparezca una lesión en la mama y así lo indique el ginecólogo o ginecóloga, independientemente de la edad de la paciente. 

4- Inicio del cribado poblacional establecido en el territorio de residencia de la mujer. En Aragón de los 50 a 65 años, mamografía cada dos años. 

5- Planes de diagnóstico precoz personalizados, en función de la historia clínica, antecedentes y situaciones personales de la paciente y según el criterio del o la facultativa que atiende a la mujer. 

El gran esfuerzo que la sociedad española ha dedicado a la mama, desde hace muchos años, ha permitido reducir drásticamente la mortalidad por cáncer de mama, alcanzando cotas de supervivencia extraordinariamente altas. Afortunadamente hoy podemos afirmar que el diagnóstico de cáncer de mama no supone una situación insalvable en la mayoría de los casos.